
A pesar de que las importaciones fluctúan y las perspectivas para 2026 son débiles, los puertos de la costa este de los Estados Unidos y el Golfo de México siguen invirtiendo en muelles ferroviarios y de aguas profundas compartidos para competir por los suministros interiores y dar cabida a los portacontenedores más grandes.
En 2025, los puertos de la costa este de los Estados Unidos y el Golfo de México experimentaron un repunte significativo. La primera mitad del año provocó un aumento de las importaciones debido a factores arancelarios, y en la segunda mitad del año hubo incluso descensos de dos dígitos en algunos puertos.
A pesar de ello, la Autoridad Portuaria no ha frenado el ritmo de la construcción. Dado que las expectativas del mercado en cuanto a los envíos antes de 2026 siguen siendo débiles, los puertos están acelerando las inversiones para obtener una ventaja en la competencia por el suministro terrestre.
Desde un punto de vista operativo, las operaciones portuarias en general se han mantenido fluidas, lo que demuestra que esta ola de inversiones no se debe a la congestión sino a un panorama competitivo a largo plazo.
La tendencia más evidente de los últimos años es que el puerto ya no se posiciona como un centro costero de importación y exportación, sino que se está transformando activamente en un centro logístico que puede prestar un servicio profundo al mercado interior.
En el sureste de los Estados Unidos, se están llevando a cabo varios programas conjuntos de transporte ferroviario y portuario cerca del muelle, con mercados objetivo que abarcan ciudades del interior como Atlanta, Memphis, Nashville y Louisville. La región del Atlántico Medio abrirá los servicios de trenes de contenedores de dos pisos a los mercados del Medio Oeste, como Chicago, a través de importantes obras de construcción de túneles y limpieza.
Para los transportistas, esto significa más opciones de rutas de cadena de suministro y menos dependencia de un solo puerto.
Además del ferrocarril, el puerto también se embarca simultáneamente en la profundización de la pista, la expansión de los atraques y la mejora de los equipos para satisfacer las necesidades de amarre de los portacontenedores más grandes.
Varios puertos de la costa este y del Golfo de México están a punto de finalizar las obras de profundización para permitirles manejar portacontenedores de gran tamaño. La expansión del muelle y la introducción de nuevos puentes ayudarán a mejorar la capacidad de atraque y la eficiencia general al mismo tiempo.
Esto refleja las expectativas generalizadas del mercado de que los grandes barcos que originalmente prestaban servicio a Eurasia se desplegarán con más frecuencia en la ruta entre Asia y la costa este de EE. UU. en el futuro.
Con un crecimiento limitado de la carga, la competencia portuaria ya no se centra solo en el tamaño, sino en la combinación de la eficiencia del transporte y la flexibilidad de los servicios. Para el mercado, esto significa:
En el futuro, la competencia portuaria estadounidense estará impulsada por la inversión con visión de futuro más que por la respuesta a la crisis. Al mismo tiempo, los puertos que combinan capacidades en aguas profundas con una conectividad eficiente estarán en una posición favorable cuando se recuperen los volúmenes de carga.
Para los transportistas y operadores logísticos de todo el mundo, una comprensión más profunda de estos cambios en la capacidad portuaria será clave para optimizar las cadenas de suministro transpacíficas y transatlánticas.
Fuente de datos:https://www.joc.com/article/us-east-gulf-coports-expanding-intermodal-access-vessel-capacity-6143160